En una cultura que a menudo tiende a separar lo sagrado de lo secular, Theopolis está creando un espacio de encuentro entre ambos mundos. La organización apoya a artistas católicos e invita a públicos de distintos orígenes a acercarse a la fe a través del arte, la belleza y la cultura.
Esta organización canadiense sin fines de lucro fue fundada en 2025 por Eden O’Brien y Monica Sifert. Ambas se conocieron mientras estudiaban en el Our Lady Seat of Wisdom College, en Ontario, y mantuvieron su amistad después de graduarse en 2018. Su pasión compartida por el arte y la cultura católicos las llevó a crear una asociación para artistas unidos por la misma fe.
La inspiración detrás de Theopolis también surgió de la historia del apóstol Felipe y el eunuco etíope. En el relato bíblico, Felipe le pregunta al eunuco si comprende lo que está leyendo. Este responde que no puede entenderlo si nadie se lo explica.
“Una vez que se lo explican, quiere ser bautizado, prácticamente en un charco al borde del camino. Eso fue realmente inspirador, porque demuestra cómo las personas pueden acercarse a contenidos que no comprenden al cien por ciento”, explicó O’Brien a EWTN News en una entrevista.
“En este caso se trataba de las Escrituras, pero aun así podían preparar el alma para el Bautismo. Por eso, ese pasaje se ha convertido en una especie de motivo central de nuestro proyecto”, añadió.
Theopolis, cuyo nombre significa “ciudad de Dios”, trabaja para servir a los artistas canadienses, darles visibilidad y proporcionarles el apoyo y los recursos que necesitan para concentrarse en su trabajo y alcanzar el éxito.

O’Brien explicó a EWTN News que el proyecto tiene “dos vertientes”. La primera es la comunidad: el grupo busca apoyar a los artistas con los que trabaja a lo largo de su vida profesional, “poniéndolos en contacto con mentores y proporcionándoles recursos”.
La segunda consiste en construir “un público que ayude a valorar a nuestros artistas”.
“La otra vertiente del proyecto es la intersección entre el público creyente y el secular”, explicó O’Brien. “Por eso, actividades como nuestra conferencia pública, nuestra exposición o cualquier otro evento abierto al público buscan crear una audiencia que pueda conocer mejor el trabajo de nuestros artistas, ya sea directamente, como sucede con la exposición, o de manera indirecta, como ocurre con la conferencia. Se trata de poner en marcha una conversación”.
En mayo, Theopolis organizó su primera exposición, titulada El drama del alma. Participaron doce artistas católicos canadienses, quienes crearon obras que “exploraban el alma humana como protagonista de un viaje que se extiende más allá de la vida, la muerte y el tiempo”, explicó O’Brien.
Desde entonces, Theopolis ha organizado un evento cada mes. El 24 de octubre celebrará la primera edición de la Conferencia Gaudí, titulada La imaginación cristiana y la cuestión del arte autónomo. El invitado será Jonathan Pageau, escultor de iconos franco-canadiense, creador de contenido en YouTube y conferencista, quien hablará sobre el simbolismo, la religión y el cristianismo ortodoxo oriental.
El objetivo de la conferencia es “defender públicamente la importancia, el impacto y la vigencia de la imaginación cristiana, tanto en general como específicamente en Canadá”, afirmó O’Brien.
La organización eligió al venerable Antoni Gaudí como inspiración para el nombre de la conferencia porque, según explicó, “llegó a la fe a través de su práctica artística”.
O’Brien señaló que estos eventos públicos buscan “despertar nuevamente el interés por la fe, la cultura y las artes en nuestra provincia, y también orientar las obras de nuestros artistas hacia una finalidad evangelizadora, llevándolas a los espacios públicos de Ontario”.
“En Canadá, la situación actual es diferente a la de Estados Unidos: las personas no suelen mostrar su fe de la misma manera que lo hacen en Estados Unidos”, añadió. “Por eso, el entorno aquí es un poco distinto. Poder hablar de la fe a través de las artes es muy importante en este momento, porque el arte puede sortear algunos de los obstáculos intelectuales que las personas podrían tener”.

El impacto de la inteligencia artificial en el arte católico
El Papa León XIV dijo recientemente a un grupo de artistas católicos en el Vaticano que existe una diferencia fundamental entre el arte creado por los seres humanos y aquello que la inteligencia artificial puede producir a partir del trabajo de otros.
“La Iglesia los necesita”, afirmó el Pontífice. “Esto es especialmente cierto en esta era de la inteligencia artificial, en la que necesitamos urgentemente distinguir el arte humano de aquello que producen las máquinas”.
Sifert, quien también es artista católica, considera que la inteligencia artificial representa un desafío para el sector.
“Sin duda es una amenaza, pero sigo pensando que las personas van a querer el toque humano en el arte”, señaló.
Y añadió: “Creo que ese toque humano nunca desaparecerá. Desde la perspectiva de los iconos, en particular, realmente se puede notar cuándo una obra ha sido creada por inteligencia artificial y cuándo no. Puede ser difícil distinguirlo, pero la dimensión sacramental del arte no desaparecerá mientras conserve ese toque humano”.
Por su parte, O’Brien considera que la inteligencia artificial puede ser “una gran asistente”, aunque advirtió que también existe el riesgo de que limite la creatividad.
“Cuando se trata de la parte creativa, existe una amenaza real de que se frene la capacidad creadora”, afirmó.
“Creo que existe un peligro muy real de que la imaginación y esa facultad humana se debiliten seriamente”, añadió. “Como dije, utilizo la inteligencia artificial sólo como asistente, pero incluso adquirir ese hábito puede debilitar nuestras propias habilidades en funciones más básicas. Sólo puedo imaginar cómo eso terminará debilitando nuestra vida interior”.
Al reflexionar sobre la misión general de Theopolis, O’Brien expresó su esperanza de que la organización continúe “apoyando la vocación de los artistas católicos de nuestra provincia”.
“Como consecuencia de ello, nos gustaría contribuir a una especie de renacimiento creativo del arte católico en nuestra provincia”, señaló.
“Queremos que estas obras lleguen a los espacios públicos de Ontario para que puedan ser apreciadas por un público amplio, tanto por quienes son cristianos como, especialmente, por quienes no practican la fe o ni siquiera profesan una religión. Queremos ofrecerles la oportunidad de inspirarse y, volviendo a nuestra convicción, recordar que, sin importar los antecedentes de una persona o el tipo de medio artístico, el Espíritu Santo puede elegir utilizarlo de la manera que quiera”.
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de EWTN News Español.