En la víspera del juramento del 6 de mayo, el atuendo más reconocible del Vaticano nace en el siglo XX con un modelo renacentista y hoy acompaña un servicio de seguridad plenamente contemporáneo.
En la víspera del juramento del 6 de mayo, el atuendo más reconocible del Vaticano nace en el siglo XX con un modelo renacentista y hoy acompaña un servicio de seguridad plenamente contemporáneo.