En su audiencia a los miembros de la Academia Pontificia para la Vida, León XIV recordó que, en un mundo desgarrado por los conflictos, es necesario hacer todo lo posible para proteger la vida. Recomendó tener un enfoque global, ya que la salud se construye integrando todas las dimensiones sociales y mediante la práctica del bien común, «para que no se descuide bajo la presión de intereses particulares, individuales y nacionales».