En su mensaje a los participantes en la peregrinación jubilar de Charis (Servicio Internacional para la Renovación Carismática Católica), Francisco subraya la importancia de la paz del Espíritu como condición esencial para superar las divisiones, tanto en el seno de la familia como entre las naciones. También insta a evitar que el «apego a los líderes» se convierta en «motivo de conflicto».