En su primer discurso en Argelia, primera etapa de su viaje apostólico a África, ante el Memorial de los Mártires «Maqam Echahid», que rinde homenaje a aquellos que perdieron la vida en la lucha por la independencia de la Francia colonial, el Santo Padre lanzó un fuerte llamado a la paz, al perdón y la fraternidad entre los pueblos.