A los participantes de la Asamblea Plenaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, León XIV aclaró que la formación cristiana no es solo la transmisión de la doctrina, sino compartir la vida con una entrega incondicional. Instó a acompañar y apoyar a las víctimas de toda forma de abuso y recordó que es la Iglesia unida y viva la que genera la fe, no solo el sacerdote, ni un catequista, ni un líder carismático.