León XIV visita la Universidad La Sapienza, la más antigua de Roma, y en su discurso se detiene en la “contaminación de la razón que desde el plano geopolítico invade toda relación social”, generando un mundo “deformado” por las guerras y por las palabras de guerra. Invita a practicar un sabio ejercicio de la memoria y a “custodiar la justicia”, así como a vigilar el desarrollo y la aplicación de las inteligencias artificiales en el ámbito militar y civil.