En la Catedral de San Esteban de Metz, al concluir su viaje apostólico a Francia, León XIV llamó a Europa a hacer de la reconciliación, el perdón y la fraternidad el camino para superar las divisiones del pasado y afrontar los nuevos conflictos. Ante una región marcada por antiguas fronteras y enfrentamientos, el Papa dijo que la reconciliación es posible sólo cuando se tiene la valentía de romper las cadenas del resentimiento. «La paz, don de Dios que exige también el compromiso concreto», dijo