El prefecto, primer laico al frente de un organismo de la Curia romana, concluye su mandato tras ocho años. Hoy se despidió de todos los empleados del Palazzo Pio. La nueva prefecta, Montserrat Alvarado, expresó: «Somos el instrumento de comunicación del Papa, una responsabilidad enorme que tú, Paolo, has llevado sobre tus hombros. Gracias por haberte comprometido y por tu fe».