La Comisión Teológica Internacional publica el documento «Cuidar nuestra Casa común», que invita a una «respuesta responsable y fraterna al Dios trinitario». La cuestión ecológica es una cuestión teológica: la manera en que se cuida la Creación revela y configura la relación con Dios. El deterioro del medio ambiente es alarmante y se requiere una acción urgente en favor de la sostenibilidad del planeta. Nadie es una mónada, todo está conectado: «Escuchar el grito de la Tierra y de los pobres».