El cardenal presentó su renuncia al Papa, aceptada hoy 10 de marzo, y en una carta repasa los años de su ministerio en Irak. «He guiado a la Iglesia caldea en circunstancias extremadamente difíciles y en medio de grandes desafíos. He preservado la unidad de sus instituciones y no he escatimado esfuerzos para defenderla», escribe, esperando que «en estos tiempos difíciles» le suceda «alguien que crea en la renovación, la apertura y el diálogo».