Se están realizando esfuerzos para reforzar la respuesta sanitaria a la epidemia, mientras que el brote de violencia también es motivo de preocupación: las tiendas de campaña utilizadas para aislar a los pacientes en el Hospital Rwampara, en las afueras de Bunia, fueron incendiadas. Se han confirmado siete muertes, pero hay 750 casos confirmados y 177 muertes sospechosas. Alerta también en Uganda.