Al margen del encuentro dedicado a Amoris Laetitia, la psicoterapeuta familiar libanesa Valerie Daou cuenta a los medios de comunicación del Vaticano las dificultades de las familias marcadas por el conflicto: «Cuando las primeras palabras que se oyen son una condena, la conversación se interrumpe». De ahí la importancia de una Iglesia que escuche a los jóvenes y, aunque no tenga todas las respuestas, les ayude a no sentirse solos a la hora de afrontar el miedo: «Esto marca la diferencia».