El pasado día 19, de manos de nuestro arzobispo, celebrado en la parroquia de Albondón, cuyo templo tras su restauración también fue visitado por D. José María.
Un grupo de 52 fieles de las parroquias de la comarca de la Contraviesa, que comprende las principales parroquias de Albondón, Albuños, Alfornón, Polopos, Rubite y Sorvilán, recibieron el pasado viernes día 19 el don del Espíritu Santo, de manos de nuestro arzobispo D. José María, administrado en el Sacramento de la Confirmación. Una celebración marcada por “la alegría, la emoción y el agradecimiento”, informaron las parroquias de esta comarca en su red social de Facebook.
Los confirmandos proceden de distintos pueblos de la comarca, en una jornada especial vivida en comunidad y celebrada en la parroquia en Albóndon. El grupo de confirmandos estaba formado por un grupo de adolescente, quienes, durante los últimos cuatro años, han recorrido juntos el itinerario Life Teen. También se confirmaron con ello un numeroso grupo de adultos, “que en la convivencia propuesta habían podido descubrir cómo Dios ha estado presente y actuado en sus vidas”.
VISITA A LA PARROQUIA
Coincidiendo con esta visita para administrar el Sacramento de la Confirmación, Mons. Gil también pudo conocer la restauración de la parroquia de Albondón, donde se celebró este Sacramento, y que fue reinaugurada hace un año tras una importante obra de recuperación que mantuvo el templo cerrado durante todo el curso. “El arzobispo quiso agradecer el esfuerzo, la generosidad y el compromiso de todo nuestro pueblo, que ha hecho posible recuperar el esplendor de nuestra Casa común”, informó la parroquia de Albondón.
Los fieles, especialmente los confirmandos y familias, expresaron su agradecimiento y cariño al arzobispo a quien obsequiaron con una cesta de almendras, higos secos, miel, vino, cerezas y otros productos elaborados y compartidos “con el cariño de tantas familias de nuestros pueblos”.
En sus palabras durante la homilía, D. José María animó a los fieles a vivir la fe con alegría y sin miedo, incluso cuando ser cristiano pueda resultar incomprendido o motivo de burla. De manera especial, dirigió unas palabras a las familias, recordando la importancia de acompañar a los hijos en la fe y de cultivar en el hogar pequeños gestos sencillos, como dar gracias a Dios cada noche, que ayudan a construir personas más humanas y un mundo mejor.
Tras la celebración litúrgica, en el exterior, se celebró un ágape compartido con productos típicos de los vecinos. “Damos gracias al Señor por este día de gracia y pedimos al Espíritu Santo que siga guiando la vida de todos los que han sido confirmados, para que sean testigos valientes del Evangelio en medio de nuestro mundo”, señalaron las parroquias de la Contraviesa.