La Comece interviene en el debate sobre el 28.º régimen europeo de derecho societario, apoyando la propuesta de una “EU Inc.” solo si está acompañada de sólidas garantías sociales, protecciones para los trabajadores y medidas contra los abusos. En el documento, los obispos de la UE reafirman que las empresas no deben ser consideradas únicamente como un conjunto de capitales, sino como una “comunidad de personas”.