Oleksandr Magdalits, experto en respuesta a emergencias de la entidad eclesiástica, describe las graves dificultades que ha provocado la guerra en la capital: al conflicto se suma el frío extremo, y los más afectados son las personas con discapacidad, los ancianos que viven solos y las familias con niños pequeños. Se necesitan urgentemente generadores, baterías externas, mantas térmicas, cocinas de campaña y tiendas