La Iglesia articula alimentos, refugio, medicamentos y acompañamiento psicológico para más de 200.000 damnificados. Monseñor Juan Carlos Barreto Barreto, presidente de la entidad, pide sostener la ayuda más allá de la atención mediática y destaca también la misión de 80 sacerdotes que ofrecen Primeros Auxilios Espirituales.