La emoción y la gratitud emanan de las comunidades de Pompeya y Nápoles, que el Papa visitará el 8 de mayo, y de Acerra, donde León hará escala el 23 de mayo. Arzobispo Caputo: «El Papa encontrará una iglesia vibrante, abierta y acogedora. Los protagonistas serán los pobres acogidos aquí». Cardenal Battaglia: «El Papa en Nápoles será una caricia para las heridas y una palabra para un futuro diferente».