El ataque más grave tuvo lugar el sábado contra una base del Batallón de Intervención Rápida (BIR) en Di, cerca de Dédougou, donde murieron al menos 14 militares y siete miembros de los Voluntarios para la Defensa de la Patria. Los ataques, reivindicados por el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes, afiliado a Al Qaeda, confirman el deterioro de la seguridad en Burkina Faso y en todo el Sahel.