Para hacer frente a la grave crisis política e institucional que azota al país de la península balcánica, la Iglesia pide que se respeten los derechos humanos y la igualdad entre los tres pueblos de la nación. Para monseñor Tomo Vukšić, arzobispo de Vrhbosna (Sarajevo): «Sólo mediante el respeto mutuo se puede salvar la paz, que no tiene alternativa moralmente aceptable»