La artista estadounidense protagoniza esta tarde en Venecia «Sonic Prayer», una performance concebida junto con Soundwalk Collective para la inauguración del Pabellón de la Santa Sede en la 61ª Bienal de Arte. Un evento celebrado en la Iglesia de los Carmelitas Descalzos que forma parte del proyecto «El oído es el ojo del alma», inspirado en santa Hildegarda de Bingen y dedicado a la contemplación, al silencio y al redescubrimiento de la escucha.