La Asamblea de Patriarcas y Obispos Católicos Libaneses y la Arquidiócesis Caldea de Erbil hacen un llamamiento a deponer las armas y a prestar asistencia a las personas desplazadas y a las minorías, como los cristianos. El arzobispo iraquí Bashar Warda: «En tiempos de guerra, siempre son los marginados quienes más sufren».