En el corazón del conflicto anglófono, el Pontífice reafirma que la paz debe acogerse como un don y vivirse como tarea común. Su visita impulsa esperanza y un llamado urgente a reconstruir el tejido social.
En el corazón del conflicto anglófono, el Pontífice reafirma que la paz debe acogerse como un don y vivirse como tarea común. Su visita impulsa esperanza y un llamado urgente a reconstruir el tejido social.