Una sentencia del Tribunal Superior de Quebec, en Canadá, establece que el cardenal fue «falsamente acusado» de violencia sexual en el ámbito de una acción colectiva contra la Arquidiócesis de Quebec. Será indemnizado con 100 mil dólares, suma que será destinada a las organizaciones que luchan contra los abusos sexuales sufridos por las poblaciones indígenas. El purpurado: «Me comprometo a proseguir la lucha en la Iglesia y en la sociedad contra toda forma de abuso, en particular el sexual».