Este domingo 30 de agosto, después de rezar la oración mariana del ángelus, el Papa León XIV hizo un apremiante llamamiento en favor de la población de Haití, tras la masacre perpetrada en Kenscoff y pidió “la inmediata liberación de todos los rehenes”. Además, el Pontífice elevó sus oraciones por las víctimas y las familias afectadas por las terribles inundaciones ocurridas en Nepal y el Tíbet.