Entre la paz que el mundo reclama y la belleza que nace del amor, el papa León XIV dejó en sus recientes intervenciones un mensaje de esperanza, solidaridad y dignidad humana. Desde Castel Gandolfo hasta la audiencia general del 19 de agosto, el Pontífice invitó a mirar a María, a no olvidar a los pueblos que sufren y a convertir la paz en un compromiso concreto de cada persona.