El arzobispo Visvaldas Kulbokas describe la situación sobre el terreno, con los continuos bombardeos en la capital y otras ciudades: «Ahora, cuando nos saludamos, decimos: “Gracias a Dios que estás vivo”. Las muertes de civiles aumentan constantemente». El prelado también subraya la importancia de las visitas del cardenal Zuppi y monseñor Gallagher, e informa del gran aprecio que se siente en el país por los llamamientos del Papa.