En un telegrama enviado a Monseñor Chimoio, administrador apostólico de Xai-Xai, en Mozambique, León XIV expresó su solidaridad espiritual por el fallecimiento, el 3 de agosto, del cardenal que se dedicó «con sencillez, celo y perseverancia al rebaño que le fue confiado, sin dejarse desanimar por las dificultades».