Establecer rutas migratorias seguras para proteger a los migrantes de los traficantes y ofrecer alternativas a quienes intentan cruzar el Canal de la Mancha. Este es el llamamiento de los obispos católicos, presentado al obispo de Westminster McAleenan, delegado para migrantes y refugiados de la Conferencia Episcopal, en respuesta a las declaraciones del primer ministro británico. Mientras tanto, la situación en el Canal sigue siendo crítica.