En el sureste del país, hombres armados irrumpieron en una iglesia durante una misa y secuestraron a dos fieles. En el centro de Nigeria, se conoció la noticia del asesinato del padre Samuel Opeyemi Oyetoro, víctima de una emboscada. En el noroeste, un nuevo ataque contra una aldea en el estado de Zamfara dejó al menos dos miembros de las fuerzas de seguridad muertos y decenas de civiles secuestrados.