En Seúl, Corea del Sur, el cardenal prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso inauguró el primer diálogo formal entre las dos tradiciones religiosas, promovido en colaboración con la Academia Confuciana Coreana Sungkyunkwan. La visión cristiana del «Cielo nuevo y la Tierra nueva» y el ideal confuciano del «Datong» (Gran Unidad) «dan voz a una de las aspiraciones más profundas» de la humanidad: «Construir sociedades pacíficas y solidarias».