El Papa, después de haber rezado el Ángelus desde la Plaza de la Libertad, en Castel Gandolfo, dirige su pensamiento al recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio y a la crisis en Ucrania, invitando a recorrer las vías diplomáticas. En el «Domingo del Mar» expresa su cercanía a todos los trabajadores marítimos y portuarios, cuyas condiciones se ven agravadas por las tensiones militares. Finalmente, recuerda la tradicional peregrinación mariana de los fieles polacos a Jasna Góra.