Haití atraviesa una crisis sin precedentes desde, al menos, el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021. Desde entonces, las bandas armadas han expandido progresivamente su control, paralizando instituciones, infraestructuras y servicios esenciales. En 2025, según el Banco Mundial, la economía haitiana se contrajo por séptimo año consecutivo, con una disminución del 2,7% en el PIB real y una inflación promedio del 28,3%.