Con motivo de la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE, más de 170 organizaciones religiosas, que representan a 33 millones de ciudadanos europeos, han lanzado un llamamiento formal en el que piden la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, un impuesto permanente sobre los beneficios extraordinarios de las compañías petroleras y la financiación estructural de la transición en el presupuesto de la UE.