El 18 de noviembre de 1920, la URSS se convirtió en el primer país del mundo en legalizar el aborto a petición. Según el Archivo de Johnston, durante los 70 años de dominio soviético se realizaron más de 260 millones de abortos. La legalidad y accesibilidad generalizadas del procedimiento contribuyó a la aparición de una llamada “cultura del aborto” dentro de la sociedad.