«Los niños no cometen ningún delito por nacer en Estados Unidos. Sin embargo, ese decreto los habría convertido en apátridas». En una entrevista con el periódico Avvenire, el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos comentó la decisión de los magistrados de la Corte Suprema de Estados Unidos, quienes declararon inconstitucional la orden ejecutiva firmada por Trump que abolía dicho principio legal. La medida habría afectado a aproximadamente 260.000 menores cada año.