Durante el Consistorio extraordinario, el cardenal, en su meditación bíblica en la Sala Pablo VI, reflexiona sobre la figura evangélica del «forastero» que se detiene para socorrer a una persona «víctima de violencia», «despojada» y «medio muerta». El arzobispo metropolitano de Cracovia: «El macro-mundo actual está atravesado por 32 conflictos; en el micro-mundo, los niños y los jóvenes sufren un lenguaje agresivo que llega hasta el asesinato y el suicidio».