La situación más grave se registra en el estado costero de La Guaira, calificado como una «zona catastrófica». Los dos violentos seísmos, de magnitud 7,2 y 7,5, han afectado sobre todo al noroeste del país. Según un primer balance, al menos 32 personas han fallecido y unas 700 han resultado heridas, pero las autoridades advierten de que el número de víctimas podría aumentar