León XIV llega a la Piazza della Vittoria, tras hacer una parada en la catedral, donde es recibido con entusiasmo por los fieles. En su discurso a los ciudadanos, recuerda que Pavía es una ciudad próspera en bienes y virtudes, y exhorta a la Iglesia local a evangelizar como «hogar de fe y casa de caridad». «La razón humana pregunta y planifica —explica—, pero descubre nuevas formas de cuidar de sí misma y del mundo»