En la audiencia a los miembros de la Roaco, el organismo que reúne las obras de ayuda a las Iglesias orientales católicas, nuevo llamamiento de León XIV a reflexionar sobre las consecuencias a largo plazo de los conflictos. Consecuencias que, desde el trabajo precario hasta la sanidad a trompicones, «devoran la esperanza e impiden la construcción del futuro», favoreciendo la emigración de “tantos hermanos y hermanas nuestros en la fe, especialmente en Oriente Medio”