En su saludo al Santo Padre, al concluir la Misa en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, el obispo de San Cristóbal de La Laguna, se hizo eco de todos los pueblos que conforman el arquipíelago de las Islas Canarias, al agradecer su visita, la primera de un Pontífice a esas tierras enclavadas en el Océano Atlantico, donde han transitado y transitan migrantes, marineros, pescadores y viajeros.