En una carta firmada por el cardenal secretario de Estado, Piero Parolin, dirigida al cardenal prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, Kevin Joseph Farrell, con motivo del encuentro sobre la pastoral de los ancianos que se celebra hoy, 10 de junio, el Papa subraya el valor de la fragilidad como «parte de la maravilla que somos», y cómo la auténtica esencia de una existencia se basa en la «capacidad de amar y de dejarse amar»