El Pontífice se reunió con los participantes de la 82.ª Asamblea General y los exhortó a continuar el camino sinodal. Anhela «comunidades vivas y acogedoras» e invita a los Obispos italianos a «escuchar atentamente» la Palabra de Dios, al pueblo y a los «signos de los tiempos». La organización debe adaptarse a las necesidades de la misión y a las condiciones históricas. «El Señor no nos pide que midamos la fecundidad de la Iglesia por criterios de número, visibilidad o influencia».