La tensión entre Estados Unidos y Cuba sigue aumentando después de que ayer el Departamento de Justicia estadounidense anunciara la imputación del exjefe de Estado Raúl Castro, hermano de Fidel Castro, por el presunto papel que habría tenido en el derribo de aviones pertenecientes a un grupo de exiliados. El presidente Donald Trump aseguró que no habrá una escalada, aunque reiteró que Estados Unidos quiere “liberar la isla” del gobierno socialista en el poder desde hace casi 70 años.