Al recibir en la audiencia general al Catolicós de la Iglesia armenia, Aram I, León XIV recuerda la situación en el Líbano y Oriente Medio, “una vez más desgarrados por la violencia y la guerra” y pide rezar por la paz. El Pontífice demuestra su aprecio por la contribución personal del Catolicós al ecumenismo, con miras a la “plena unidad”.