El país sudamericano vuelve a enfrentarse a protestas, bloqueos de carreteras y violentos enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad, en un contexto de crisis económica que en los últimos meses ha agravado las tensiones sociales y la inestabilidad política. Según el gobierno, se han movilizado unos 3.500 agentes y militares para retirar piedras, escombros y barricadas que desde hace días paralizan algunas de las principales arterias del país.