En la misa celebrada esta mañana, 6 de mayo, en la Basílica Vaticana con motivo de la juramentación de la nueva Guardia Suiza, el Cardenal Secretario de Estado recordó que la vida se vuelve fructífera si uno permanece unido al Señor, entregándose así plenamente a Él. Luego nos exhortó a leer la Palabra de Dios con frecuencia para conocer el corazón en profundidad