En entrevista con el departamento de comunicación del Celam, Paolo Ruffini -Prefecto del Dicasterio para la Comunicación- invita a reconectar con el propósito real del trabajo comunicacional dentro de la Iglesia: construir relaciones profundas que trasciendan en el tiempo a través de todos los lenguajes posibles. A menudo cometemos el error de pensar que comunicar es solo una tarea técnica o funcional, es algo mucho más humano: La comunicación es la esencia de lo que nosotros somos.