En una carta pastoral dirigida a la diócesis —que se publicará en un volumen a partir del 8 de mayo—, el patriarca latino de Jerusalén reflexiona sobre el contexto bélico y el papel de la Iglesia en Tierra Santa: «En medio de la desolación, las comunidades cristianas siguen siendo un signo tangible de esperanza y de valientes experiencias de vitalidad y fraternidad, gracias también a la constante cercanía espiritual y activa de la Iglesia universal»