En la audiencia en el Vaticano con los atletas participantes de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Milán-Cortina 2026, León XIV afirma que la filosofía de «ganar sin humillar» y de la derrota «sin perderse a uno mismo» se aplica también a la política y a las relaciones entre los pueblos. Luego advierte sobre la tentación del «rendimiento a toda costa», que puede conducir al dopaje, y sobre la lógica del lucro «que transforma el juego en mercado».